Como atletas de resistencia y corredores de trail, nos encantan nuestros relojes Garmin, pero todos conocemos la ansiedad tácita de ver cómo la batería baja al cinco por ciento en plena actividad.
El mercado ofrece muchas baterías externas, pero ninguna diseñada para la física real del movimiento. Quitarte el reloj para cargarlo significa perder por completo el seguimiento GPS y las métricas de ritmo, mientras que intentar colocar un cable estándar debajo de la muñeca arruina la postura al correr y puede dañar el puerto de carga.
Creamos LongRun para resolver exactamente ese problema: diseñamos una unidad de carga externa ultraligera de 19 gramos que se sujeta firmemente al reloj mientras permanece en tu muñeca, lo que te permite seguir registrando tu actividad sin límites.
Es importante señalar que el software integrado de Garmin desactiva automáticamente el sensor óptico interno de frecuencia cardíaca del reloj cuando detecta una fuente de alimentación activa, independientemente del cargador que utilices. Si necesitas registrar la frecuencia cardíaca, el estándar del sector es vincular tu Garmin con un monitor de frecuencia cardíaca externo, como una banda pectoral. Tu reloj registrará perfectamente y al mismo tiempo la frecuencia cardíaca externa, el GPS y las métricas de ritmo, mientras LongRun carga la batería en segundo plano.
Creamos esta herramienta porque nosotros mismos la necesitábamos en los senderos, y nos negamos a permitir que una batería limite nuestros horizontes.
La historia detrás de LongRun y la carga de Garmin sobre la marcha
La historia de LongRun: por qué diseñamos un cargador ultraligero y portátil para solucionar las limitaciones de batería de Garmin para atletas de resistencia.
